Mansos, funcionales, fuertes y dóciles, así son los caballos
criollos
de Numa Mangado, en la Cabaña Las moras, desde
1934 los objetivos de selección siempre han sido buscar
animales con
instinto vaquero, de buen carácter, andares ágiles y cómodos, voluntariosos
y bien dispuestos al trabajo
y al paseo, que sean
de pelo moro tapado con las cuatro patas
y bazos negros.